domingo, 11 de diciembre de 2011

Las letras de la nevera

Tener un par de hermanos mayores te asegura tener un montón de juguetes heredados que puedes utilizar. El juego de las letras, que se puede poner en español o en inglés, para aprender el abecedario, es uno de ellos. Sus hermanos no le hicieron mucho caso en su momento pero para Pablo es todo un divertimento. Las letras se pueden pegar en la nevera y allí las tiene todas, a su altura, para jugar con ellas cuando le apetezca.

Y parece mentira pero él solito ya sabe reconocer casi la mitad de las letras del abecedario. Por el momento en español. El inglés, seguro, vendrá después.

Aquí tenéis un pequeño ejemplo de una "sesión" de letras de nevera.

La rutina del pis

El control de esfínteres nos está costando un poquito. Junto con las maestras en el cole, estamos intentando crear unas rutinas que nos permitan evitar el rechazo que a Pablo le produce el uso del orinal. Le estamos proponiendo, de vez en cuando "Pablo, ¿vamos a hacer pis?". Muchas veces dice su "No" habitual, incluso un "No" rotundo, gritando. Y entonces no hay nada que hacer.  Pero desde que le hicimos saber que si se sienta en el orinal puede jugar con su piano de Pocoyó (y ese juguete, que le encanta, solo es accesible si se sienta en el orinal), a veces dice que sí.
Las primeras vece solo se sentaba, sin hacer pis ni ningún esfuerzo para ello, y jugaba un rato con su piano. Pero alguna vez coincidió con que sí tenía ganas y simplemente el pis salió. Tras los refuerzos positivos cuando eso sucedía, fuimos enriqueciendo el momento de sentarse en el orinal añadiendo la lectura de un cuento tipo pop-up "especial de hacer pis" y que solo leíamos en ese sitio. A Pablo también le gustó aquel cuento y, de hecho, lo repite casi de memoria tal y como se lo cuenta su madre. Añadimos algún otro cuento más, de esos con sonidos de animales y colores, y otro más con fotos de lugares que él conoce.... En fin, que tenemos una pequeña biblioteca infantil al lado del orinal. Aprovechamos también que había varios cuentos (además del piano de Pocoyó, que siempre estuvo allí) para reforzar el que diga "Si" o "No" para elegir el cuento que quiere leer, preguntándole "¿Quieres este?" para cada uno de ellos en el momento de cogerlos.
Resumiendo: algunas veces ya pide él ir a hacer pis y dice claramente el "Si" o "No" o "Pocoyó" en función del acompañamiento que quiera mientras está sentado en el orinal. Y ya casi siempre hace pis.

Aquí podéis ver un resumen de la pequeña rutina que tenemos montada en casa

Torres de 5

Una de las pruebas típicas para comprobar el desarrollo de los niños es hacer torres con piezas de juegos de construcción. Se trata con ello de ver cuáles son sus habilidades motoras, gruesas y finas, en la manipulación de piezas, y la coordinación mano-ojo para colocarlas adecuadamente en torre. Evaluando la habilidad en la manipulación y colocación de piezas y la altura de la torre, se puede estimar si el desarrollo mental del niño corresponde al de su edad física o no.
Pablo nunca ha sido bueno ni malo en ello, aunque lo que más le guste sea tirar la torre en lugar de construirla. Por eso, cuando ya tiene una torre que "apetece" tirar, no duda en hacerlo, aunque su habilidad manual y mental fuera suficiente para seguir construyéndola.

El otro día estuvimos en la sala de espera del hospital donde le hacían pruebas de alergia a su hermano mayor. Como suele haber muchos niños, tienen una zona especial para ellos, donde hay algunos juguetes, libros y espacio para que la espera sea más llevadera. Aunque lo primero que cogió Pablo fue el tren (¡cómo no!) y le pegó unos cuantos viajes por la sala, enseguida cogió el cubo de piezas de construcción y se puso a hacer torres por sí mismo. Aquí veis qué tal se le dio.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Jugando a los bolos

El domingo por la tarde nos fuimos a la bolera. Echamos una competición familiar superreñida, en la que lo de menos es quien ganó. Al principio Pablo estuvo observando tranquilamente, comiendo una galleta de las suyas, cómo iba aquello. Enseguida el ruido de los bolos al caer le recordó a Wii Sports, al que le encanta ver jugar a sus hermanos, y, tras ver más o menos cómo iba la cosa, se lanzó a por una bola (¡que pesan más que él!) y quiso enseguida lanzarla a la pista. ¡Menos mal que le pillamos a tiempo y no se le cayó en un pie!
Una vez que había tocado bola, no hubo manera de negarle un par de tiraditas. Eso sí, con ayuda.

Este tipo de experiencias nos dice que Pablo es capaz de observar, razonar cómo se hace algo y lanzarse directamente a hacerlo. Es buena señal.

¡No veáis lo que nos costó sacarle de la bolera al terminar la partida! ¡Estuvo llorando y protestando hasta que llegamos a casa!

Más Baby Gourmet.... ¡hablando!

Este mes de noviembre estuvimos en la consulta del neurólogo para ver los resultados de todas las pruebas que le hicimos a Pablete desde julio. En la mayoría de ellas salió todo normal pero en la Resonancia salió algo. Me retengo aquí de transcribir con la jerga médica lo que pone en el informe, pero escribo lo que nos "tradujo" el médico: se ve una lesión en el cerebro que pudo probablemente ser causada por una infección vírica durante el primer trimestre del embarazo y que pasó inadvertida durante los controles prenatales. Se trata de una pequeña lesión, ya curada y sin riesgo de que vaya a más, pero que parece ser el origen del TGD que tiene Pablo.

Durante la consulta le comentamos al neurólogo que el niño había comenzado el cole "normal" y que, para nosotros, estaba avanzando mucho, tanto en su independencia (vestirse y desnudarse solo, lavarse las manos,...) como en la adquisición de nuevos conocimientos y ¡palabras! Por su parte, el médico nos dijo que eso era muy buena señal, que mientras viéramos que avanzara todo iría mejor.

Normalmente Pablo entra bien al cole, contento, de la mano de su "seño", y sale igual de contento de volver a encontrar a mamá a la salida. Aunque siempre hay excepciones (hay días que no quiere no quiere y no quiere), parece que el cole para él es algo divertido y nada traumático. Y salir de casa a la vez que sus hermanos mayores y acudir al mismo sitio que ellos siempre ayuda, claro.
A pesar de que las profesionales que lo atienden (un gran aplauso y abrazo a todas ellas (son todas mujeres) por el ánimo y el cariño con el que tratan a Pablo) nos dicen que aún no hace mucho caso al resto de niños de la clase, a veces participa y se entera de cuanto aprenden los números o las letras o canciones nuevas. La música siempre ha atraído a Pablo y en cuanto oye que se ponen a cantar, esté donde esté, acude contento a escuchar.

Una de las cosas que hemos observado es que Pablo se ha puesto últimamente en "Modo Lorito", repitiendo mucho casi todas las palabras que decimos, aunque no las entienda. No solo repite las que decimos sus padres, si no también las de sus hermanos, las que oye en la tele o paseando por la calle. Nos reímos mucho con él cuando hace eso, constituyendo ese "refuerzo positivo" que siempre hay que tener antes las cosas buenas.
Pero además de hacer de "Lorito Real", también hemos notado que empieza a usar otras palabras para nombrar cosas que ya conoce. Como ejemplo, a partir de los "pantallazos" impresos del DVD de Baby Gourmet, hemos visto que es capaz de reconocer y pronunciar (a su modo, claro) los nombres de algunas frutas y verduras. Aquí os dejo el vídeo para que veáis.



sábado, 15 de octubre de 2011

A esperar...

Una de las características que suelen tener los niños con autismo es una terrible impaciencia. Se hace difícil hacerles esperar turno al subir por la escalera del tobogán, cuando compramos pan en la panadería, en la cola de la caja del supermercado, incluso esperar a que se ponga verde para los peatones el semáforo.

Pablo no ha demostrado nunca demasiada impaciencia. Quizá no más de la normal en un niño de 3 años que aún no entiende que hay otras personas que tienen "derechos" y que no todo puede conseguirse de inmediato. Por ello, a pesar de no ser uno de sus principales problemas, muchas veces jugamos con él a cosas en las que hay que esperar. Si además metemos a alguno de sus hermanos por el medio, la cosa es más llevadera. Aquí tenéis unas carreras de pasillo que terminan con besos. Y primero va uno y luego el otro. Y hasta que no nos toque, no podemos empezar a correr....

La verdad es que aguanta como un campeón su turno. ¿A que sí?

domingo, 25 de septiembre de 2011

Capacidad motora

Pablo siempre ha tenido una buena movilidad. En comparación con sus hermanos puede que en alguna cosa esté claramente por detrás, como en pedalear en triciclo o escalar a la "telaraña" de los parques infantiles, de los que su hermano mayor era el verdadero Rey con 2 años. Pero en general no hemos notado nada que le haga especialmente torpe y en su desarrollo ha ido cumpliendo lo normal para la edad de cada momento.

Actualmente corre, anda, escala, trepa, sube, salta en la cama (¡aunque aquí ya sabemos que no se salta!), viaja en correpasillos por casa y baja y sube escalones y escaleras sin problema (vivimos en un 4º sin ascensor: ¡menos mal!).

Hace unos días fuimos con todos los primos a celebrar el cumple de algunos de ellos a un parque de bolas. Le comentamos a la chica de la recepción que Pablo tenía autismo y que no sabíamos cómo iba a reaccionar, si jugaría en los hinchables y piscinas de bolas o saldría corriendo, si le molestaría o no estar con otros niños "acelerados" o si simplemente querría entrar a la zona. Muy amablemente nos dijo que probáramos y que no nos iba a cobrar nada. Pues resultó que Pablo disfrutó mucho. El que hubiera otros niños le daba igual, no interaccionaba con ellos pero tampoco le asustaban ni molestaban. Estuvo un buen rato él solo, investigando el asunto, mirando y tocando cosas y cuando llegó el momento, se animó a disfrutar de las instalaciones.

En este vídeo podéis ver como Pablo es al menos tan ágil como cualquier niño de 3 años.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Juego simbólico

Una de las cosas que más nos llamó la atención de Pablo desde bien pequeñín y una de las cosas por las que se caracterizan los niños con trastornos del espectro autista es la ausencia de juego simbólico. Todos hemos visto como los niños pequeños imitan a los mayores que tienen cerca: contestan a un teléfono (a veces imaginario), hacen como que barren, meten y sacan los coches de una cochera... Pablo, desde el principio, ponía más atención a cómo se movían las ruedas de su tren favorito que a intentar imitar los movimientos y sonidos de un verdadero tren (que podría haber visto en la tele, como Thomas o los de Chuggington).

Dentro de la evolución que está teniendo, nos damos cuenta que cada vez se fija más en su entorno, observa y parece comprender la complejidad de algunas acciones. Cuando ve jugar a sus hermanos, muchas veces se pone a participar como uno más, esperando su turno y corriendo y riendo como ellos. Cuando pasa por el parque y ve a alguien columpiándose, espera, observa y luego quiere columpiarse él. Cuando va a cruzar un paso de peatones con semáforo, mira cómo la gente espera al verde y, cuando se pone (y, por cierto, imita a la perfección el ruidito que hace el semáforo para ayudar a las personas con deficiencias visuales), se pone a pasar. Cuando alguien en casa contesta al teléfono, observa, escucha y, cuando le apetece, lo imita...

Aquí tenéis un claro ejemplo de juego simbólico. ¿Oís el "quien es" y el "adios"?


Pablo 1 de septiembre 2011 from Jotacé on Vimeo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Más

Poco a poco Pablo va "pronunciando" palabras (lo pongo entre comillas porque ya se sabe que las palabras que dice un niño pequeño solo las entienden sus padres. Y no todas). Una de las que le enseñamos desde bien pequeñito, sobre todo durante las horas en el Centro de Atención Temprana, es "más". Debería decirla cuando quiera más de alguna cosa, claro. Y cuando quiera repetir algo también se puede utilizar.

Es una palabra fácil, sencilla (la "a" muy abierta) y claramente relacionada con algo que al niño le gusta y querría repetir. Es decir, una palabra ideal para que la asimile rápidamente y la use enseguida. Pero sucede, como siempre con nuestro Pablo, que aprende algo, quizá lo usa un poco y luego parece que lo olvida. Nuestra sorpresa fue grande cuando, después de bastante tiempo sin oírle el "más" ese tan peculiar que dice, se lanzó a decirlo claramente cuando su abuelo le tenía emocionadísimo con unas pompas de jabón.

Aquí os lo dejo.

Nota: No hay nada como llevar un ipod en el bolsillo a todas horas.... siempre preparado para grabar un vídeo en pocos segundos.


Pablo 20 de agosto de 2011





jueves, 11 de agosto de 2011

Risas de verano

A todos los niños les gusta que les persigan. Pablo no es una excepción. Aquí un ejemplo de lo bien que lo pasa cuando jugamos a perseguir.

Y lo mejor de todo es que le encanta ver este vídeo y se ríe y se pone igual de nervioso que lo estaba en él.

¿A que se te escapa una sonrisa?


Pablo 29 de julio de 2011

lunes, 8 de agosto de 2011

No habla pero..... ¡canta!

Hemos pasado un mes fuera de casa, de vacaciones. Ha sido un cambio para todos: nueva casa, nuevas rutinas, nuevos horarios, nuevas actividades... ¡Si hasta hemos tenido piscina y/o mar todos los días!

Pablo ha cambiado mucho. Se le sigue notando que crece, que aprende, que hace cosas nuevas... y también las de siempre. Una de las que más nos ha asombrado es que un buen día, de repente, le vimos cantar (como siempre, con su tono y su tempo adecuados) la canción del chupetito de los Lunnis, esa que le cantaba su madre cuando era bebé para dormirse.

Además de los nuevos dibujos de Timmy Time, de Chuggington, de Pocoyó,... que le hemos grabado porque parece que le gustan, siempre recurrimos a los Cantajuegos y a los Lunnis de vez en cuando. Durante estas vacaciones pusimos una vez el Cantajuego 1, que hacía bastante tiempo que no oía. Y vimos que lo disfrutaba especialmente.

Pablo siempre ha tenido buena memoria. Otra cosa es que quiera usarla, claro. Y al ver sus canciones de hacía tanto tiempo, al recordar las melodías y movimientos que hacen los cantantes al cantarlas, se animó a repetirlos, bailar (¡sí!, ¡también baila!) y a cantar un poco.

Os pongo el vídeo de rigor, que grabamos ya en casa de vuelta de vacaciones porque ahora, casi siempre, canta con las canciones. Y hemos visto que no solo con la del chupetito, que se sabe y canta desde el principio al final, si no que muchas otras las tararea e incluso repite lo que dicen en algunos episodios de sus dibujos favoritos (Little Einsteins, por ejemplo, aquel del "¡Despegueeee!"). Y a veces, cuando le decimos algo ("¿Qué quieres, hijo?"), repite los sonidos de nuestra frase.

A ver si tenemos suerte y entra en una etapa de copia que será muy importante para él a la hora de aprender de los demás. Si lo juntamos con que cada vez usa más la mirada (nos la busca y la mantiene) para ver nuestros gestos (incluso repite guiños que le hacemos y expresiones sencillas como sonrisas), esperemos que se abra una puerta que abriremos de par en par en cuando podamos.


Pablo 3 de agosto de 2011



martes, 28 de junio de 2011

Tres detalles y una deliciosa crema de Capuccino

Hay varias cosas que han pasado con Pablo y que nos parecen una evolución positiva en el desarrollo de sus habilidades comunicativas y/o relacionales. Muchas de ellas no podemos filmarlas en vídeo, pero las cuento aquí.

- A veces juega a subirse encima de su madre y a buscarle la mirada. Ella gira la cabeza de un lado a otro, escondiendo la mirada. Y Pablo le sigue en el movimiento hasta que por fin se miran a los ojos. En ese momento sonríe.

- El otro día estaba en la cola de una tienda de ropa para pagar, junto a su madre. Yo estaba un poco más alejado, detrás de unos contenedores con calcetines. Él miró hacia atrás y me vio. Le sonreí. El me respondió con una sonrisa. Ha entendido mi gesto y lo ha repetido.

- Su tía le ha regalado un gato de esos de los chinos que mueve la mano de adelante hacia atrás. Cuando he llegado de trabajar esta tarde, ha ido a buscarme, me ha cogido de la mano y me ha llevado a donde estaba el gato para enseñármelo. Cuando me ha colocado delante del gato (¿o es un tigre?) se ha sentado en una silla delante de él a mirarlo. Es la primera vez que soy consciente que me va a buscar para enseñarme algo que le gusta.



Como muchas otras veces, Pablo recupera de repente habilidades que había conseguido... y olvidado al poco tiempo. Esta vez me pilló tomando mi capuccino y enseguida vino a ayudarme a remover.. y a beber. Al principio (no se ve en la grabación de más abajo) no admitía que le acercara la cucharilla a la boca, siempre se apartaba. Simplemente me daba a beber a mí con la cuchara repetidamente mientras yo le pedía "más". Pero a base de insistir en acercarle la cucharilla a su boca, empezó a admitir la proximidad y cuando probó la deliciosa espuma.... quiso seguir.

Como se ve, al principio se dejaba guiar la mano para remover y después llevársela a la boca. Pero como por lo visto le gustó tanto, poco a poco fue él el que controlaba la cucharilla totalmente. Aquí se ve cómo el chico, cuando quiere, puede. Y a pesar de que no quiera ni tocar una cucharilla mientras le damos de comer su papilla o su yogur, la habilidad la tiene. Ya la explotaremos en su debido momento.


Pablo 27 de junio de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

Un "no" y un "¡que rico!" un tanto especiales

Pablo va creciendo. Y la madurez le permite adquirir poco a poco algunas habilidades comunicativas. Algunas las utiliza en contadas ocasiones y luego deja de usarlas, otras parece que las mantiene en "stand-by" hasta que realmente las necesita y entonces vuelven a aparecer.

En el tema de señalar parece que los avances son claros. Por fin, gracias al trabajo en el Centro de Atención Temprana y en casa, ha aprendido que cuando quiere algo que no puede alcanzar, debe señalarlo antes. Lo hace muy claramente cuando pide poner la tele, un trozo de pan que está en la bolsa del pan o llamar al telefonillo del portal cuando volvemos del cole para abra mamá. Incluso señala la bañera cuando quiere bañarse. Aún nos sigue llevando de la mano hasta el lugar concreto donde está lo que quiere pero sabe que debe señalar para pedir y lo hace directamente sin insistir demasiado. Eso parece que lo tiene conseguido. Al menos para las cosas que tiene mucho interés en hacer.

Respecto a la comunicación oral, ultimamente parece que va repitiendo algunas palabras que oye. Al menos el sonido de dichas palabras. En la mayoría de los casos es una mera repetición de un sonido que le parece interesante o le gusta. Es el caso del "oh oh" de los Little Einsteins o el "así" o "aquí" que le decimos cuando le indicamos cómo poner algo o dónde ponerlo, el "hijo" que viene dentro del "Pablo, hijo, ¿qué tal estás?" que alguna vez le decimos. Todas estas repeticiones de sonidos se unen a las que ya tenía de antes como el "muy bien" que utiliza mucho o el "diez" de cuando contamos las escaleras del cole o incluso el "eight" inglés o "huit" francés cuando contamos las escaleras de casa en esos otros idiomas.
Como digo, pensamos que es una simple repetición de un sonido que sabe exactamente en qué momento va (los números o "muy bien" cuando se sienta en el asiento del coche) o sonidos nuevos que le hacen gracia por lo que sea (el "hijo" o el "oh oh") pero que no tienen una función de comunicación concreta. Pero aún así la repetición del sonido es bastante fideligna al original, incluso con el mismo tono que lo oye.

Pero estos días hemos visto una utilización clara del lenguaje para comunicar algo. Y además tuvimos la suerte de poder filmar esos momentos en vídeo. En el que aparece a continuación es un claro "no" cuando no quiere cenar nada (supongo porque no tiene hambre).
A continuación va un ejemplo de que, cuando quiere (y quería porque estaba malo y tenía fiebre) bebe agua solito de la botella, aunque sean pequeñísimos sorbos. Y acompañando a los tragos, un "que rico" con el mismo tono que su madre.

¡Qué chico más majo!


Pablo 20 de mayo 2011

martes, 26 de abril de 2011

Los pimientos de Baby Gourmet

Ha sido todo un descubrimiento un DVD llamado Baby Gourmet que cogimos en la biblioteca. Se trata de algo parecido al Baby Einstein que tuvo tanto éxito hace algunos años, en el que se presenta a los niños juguetes de colores en movimiento acompañados de música clásica. Se supone que aquellos vídeos estimulaban a los más pequeños haciéndolos más inteligentes (de ahí lo del "Einstein"). Luego se demostró que aquel invento podía dejar "hipnotizados" a algunos niños pero que no lograba que se convirtieran en genios. Ni de la música ni de la pintura ni de la escritura.

Pero si uno se abstrae de la finalidad supuesta y los mira como un mero entretenimiento para los niños, si a ellos les gusta ver cosas de colores y oír versiones de composiciones de Mozart, Beethoven o Vivaldi y se lo pasan bien, ¿por qué no dejarles disfrutar?

Baby Gourmet pretende presentar a los más pequeños alimentos sanos, frutas y verduras principalmente, así como platos preparados con esos alimentos, y hacer que les parezcan atractivos y que les apetezca probarlos. No sé si consiguen su propósito, pero a Pablo le encanta ese DVD desde la primera vez que lo vio. Y la parte que más le gusta es una en la que unos pimientos de colores con ojos y boca bailan por la pantalla. Y cuando un osito hace palomitas de maíz y se le salen todas de la olla. Esa parte le hace reír mucho.

Una vez estábamos cenando mientras él veía el DVD sentado en su trona cuando le oímos pronunciar "Limón" (o algo parecido) después de que lo dijera la locutora. Nos llamó la atención y nos fijamos en la siguiente vez que se dice "Limón". Lo volvió a repetir. También repetía (en su lengua, claro) "Brécol" y "Mango". Y con algo más de dificultad, "Sandía". Aquí quisimos aprovechar esta brecha que nos había abierto el Baby Gourmet y éramos nosotros los que le decíamos "Limón". Y él lo repetía (más o menos). Y luego "Brécol". Y también lo repetía. Todo con mucho refuerzo positivo, mucho "Muy bien, Pablo", y besos y abrazos que él recibía con risas. Seguimos probando con el resto de alimentos que salían en pantalla: Cerezas, Tomate, Lechuga,... pero no repetía ninguno. Ya se sabe que con Pablo las cosas van despacio, así que seguimos intentándolo los días siguientes. La mayoría de las veces lo repetía según lo oía en el DVD y alguna vez cuando le decíamos nosotros "Limón", aunque no demasiadas.

Lo peor de la historia es que poco a poco, a pesar de que sigue disfrutando del DVD, ha dejado de repetirlo. Hemos decidido imprimir las imágenes que corresponden a todos los alimentos que salen, con su nombre sobreimpreso. Lo plastificaremos y será un nuevo álbum para trabajar con él. La primera vez que lo vio le gustó mucho y colocó todas las hojas en la mesa para verlas bien y, mientras veía el DVD, iba pasando su mirada de la pantalla al papel, buscando el alimento que salía. Y la mayoría de las veces lo encontraba.... Seguiremos trabajando este tema y ya lo iremos contando.

Decía antes que una de las cosas que más le gusta a Pablo es cuando bailan los pimientos en la pantalla. Aquí os pongo un vídeo para que veáis cómo imita los movimientos que ve en la pantalla. Incluso anticipa lo que va a salir, indicativo de que sabe de memoria todos y cada uno de los fotogramas.



Pablo 22 de abril de 2011

sábado, 2 de abril de 2011

Pa lavarse, pa peinarse, pal cocido y pa..... ¡beber!

Una de las cosas más curiosas que tiene Pablo es su rechazo casi total a probar cualquier tipo de alimento o bebida nuevos. Come bien. Muy bien, quizá. Pero siempre su puré, bien conocido. Y su pan y galletas, que come con deleite. Pero, a pesar de vernos comer, de ofrecerle cosas que comemos nosotros y que demostramos claramente que nos gustan, Pablo no acepta que le acerquemos nada nuevo a la boca. Ni siquiera viendo a sus hermanos beber por las típicas botellitas de agua que llevamos siempre a cualquier parte e incluso utilizan en casa a diario, le da por probar a beber él, imitando lo que hacen sus hermanos.

Como a Pablo le gusta sentarse en mis rodillas cuando tomo café (creo que le gusta el olor y la espuma del capuccino), jugamos muchas veces a que me dé un poco de café con la cucharilla. Aprovecho la circunstancia para, cuando lleva la cucharilla mi boca, ponernos mejilla con mejilla y guiar yo su mano para que el movimiento de su brazo sea casi el mismo que el que tiene que hacer para llevarse la cucharilla a su boca. Pero ¡que ni se me ocurra acercarle la cucharilla a su boca, que retira la cabeza como si fuera veneno!
Y no es que no sepa llevarse la cucharilla a la boca, ¡que va!. Nos ha demostrado algunas veces, muy de cuando en cuando, que es capaz de llevarse la cucharilla a su boca con mucha precisión, especialmente si le apetece probar un poquito de espuma de capuccino, así que no es un problema de que "no sepa". ¡Qué tío!

Lo que por el momento no hemos conseguido es que ni siquiera coja la cucharilla para llevarse algo de comida a la boca. Y desde luego, darle comida que estemos comiendo nosotros, nada de nada.

Con la bebida pasa lo mismo. Es dificilísimo hacerle llegar un vaso a los labios, a pesar de que cuando está bañándose utiliza los cubitos cilíndricos que tiene para jugar como si fueran vasos y ¡se bebe el agua de la bañera!. Pero ni siquiera utilizando esos cubitos para darle agua limpia conseguimos que repita el gesto. Es algo curioso. De todos modos nosotros seguimos intentándolo, bien con el vaso, bien con la botellita de agua, a ver si poco a poco pierde el miedo a acercárselo a la boca.

Y afortunadamente el otro día nos sorprendió porque conseguimos que bebiera (aunque es mucho decir lo de beber) de la botellita de Carlos. Y un par de veces. Al menos, parece que le ha perdido el miedo. Un par de días después logré pillarle con la cámara de vídeo y aquí os lo pongo.

Para un niño cualquiera esto es una tontería, pero para Pablo os aseguro que es un avance tremendo.


Pablo 31 de marzo 2011

jueves, 24 de marzo de 2011

Una señora gorda

Como a Pablo le gusta la música y a nosotros ver la cara que pone cuando le gusta, le hemos enseñado una canción que cantaba alguna de mis hermanas cuando era pequeña. La llamamos "Una señora gorda" y está llena de gestos que se hacen mientras se canta. Pablo los ha aprendido y, cuando le apetece, los repite de forma bastante fideligna mientras le cantamos la canción.

Hemos probado a cantársela varios de nosotros: su madre, su padre, alguno de sus hermanos, y a hacerlo a diferentes velocidades. Como él reproduce los gestos "cuando toca", esto nos dice que al menos oye y que además tiene buen sentido del ritmo (más o menos como Lady Gaga).

Ya solo nos queda que canturree un poco la canción, ya que la parte del "baile" la tiene controlada.

Os pongo un vídeo para que lo disfrutéis en su salsa.

P.D.: No os perdáis el gesto cuando la canción dice "...salió el gobernador..", ya que se supone que se lleva uno el dedo encima del labio superior para representar un gobernador serio y bigotudo. A pablo se le mueve un poco el dedo y este acaba entre los labios.


Pablo 23 de marzo 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

Algunas cosas nuevas

El miércoles de la semana pasada vino otro sicólogo a hablar con nosotros respecto a Pablo. No nos contó nada nuevo especialmente, pero nos dio algunas pistas sobre cómo trabajar con Pablo en casa (repitiéndole claramente palabras de uso cotidiano para que las vaya "archivando" en su lápiz USB mental, favoreciendo siempre el contacto visual cuando nos comuniquemos con él,...). Nos contó también que intentará ver a Pablo al menos una vez al mes para ver su evolución, que parece positiva a tenor de lo que le cuenta la seño de cómo se van desarrollando las sesiones en el aula. Nos recordó que sigue siendo un claro TEA (Transtorno del Espectro Autista) pero que hay que ver cómo evoluciona. Nos hizo notar que hay cosas que sorprenden un poco en el niño, como su excelente capacidad motora y que no "cuadran" mucho con un TGD (Trastorno General del Desarrollo) y que Pablete tiene algunas características, como son su buena memoria y su gusto por la música, que nos servirán muy bien para intentar desarrollar sus habilidades comunicativas.
Nos habló también del derecho que tenemos a solicitar la declaración de Grado de Discapacidad del niño, lo cual nos reporta algunas ventajas. Básicamente cuando comience el cole ocupará dos plazas (dejando más tiempo a la Seño de Infantil para ocuparse de él y su desarrollo) y la posibilidad, que ya nos comentó Ana en una entrada anterior, de utilizar el recurso de un ATE (Auxiliar Técnico Educativo), el cual nos podría ayudar en la adquisición de hábitos higiénicos sobre todo. Ya tenemos fecha para hablar con la Trabajadora Social del Ayuntamiento para este tema. Ya os contaré.

Y sobre el último día en el aula con la seño, pues muy bien. Esta vez había juguetes nuevos disponibles para ver cómo se enfrentaba a ellos. Y parece que lo que más le gustó fue un patito del que se tiraba de una cuerda. Luego volvió a jugar con su tren favorito, a hacer torres con piezas, y aquí vino lo mejor del día, puesto que su seño, para darle cada pieza le decía "máaaaaaaaaaaaaas" antes de dársela y consiguió que Pablete dijera algo parecido (algo así como un "aaaaaaaaaaaaaaaaaa"), que nosotros, optimistamente, podemos interpretar como un "máaaaaaaaaas" adaptado. Faltará ver si la próxima semana logramos que se acuerde de esto y pida las piezas con su "aaaaaaaaaaaaaaaaa" especial.

Aunque esta sesión no estuvo colaborador al 100%, la cosa no fue mal. Su seño y nosotros estamos animados porque vamos consiguiendo cosas. Y lo más importante: Pablín sigue siendo una dulzura de niño, casi siempre sonriente y feliz.

martes, 8 de marzo de 2011

Cuarto día en el aula

Ayer el padre de Pablo se estrenó en las jornadas del aula de estimulación. Aunque me gustaría ir más veces, estoy mucho más limitado de tiempo que su madre. De todos modos la cosa fue tan bien que intentaré ir al menos una vez al mes para compartir con Pablete "en primera persona" esa hora de estimulación.


Como digo, todo fue muy bien. Según la profe, fue la primera vez que logró tenerle tanto tiempo sentado en la silla (casi toda la hora), haciendo cosas y jugando con las distintas actividades que le iba presentando. Siempre precedidas de una imagen que representaba lo que iba a hacer, jugamos a pasarnos rodando una pelota, a hacer correr un coche que hacía brrrrruummmm antes de correr (lo hacíamos su seño y yo, que de él no sale una palabra), y luego, en la mesa, con un tren con sus vagones (¡y cómo unía los vagones el  jodío!) que luego le permitía hacer una torre con piezas encajables, un perro, una vaca, un pollito (¡ese le daba un poco de miedo!), y hasta una casita de botones que representaba una granja entera. A mi me parece que lo hizo todo muy bien. ¡Hasta logramos que pintara la lluvia con la pintura azul, la carretera del coche él solito y empezamos a ayudarle a pintar círculos!
La verdad es que el niño estuvo muy colaborador y la hora se nos pasó volando.

Aproveché para enseñarle a la seño los álbumes de fotos que hemos hecho (y a los que no hace mucho caso, pero bueno) y comentarle algunas cosillas de comunicación que estamos consiguiendo: guiñar el ojo, lo de "guaaaaaapooooo" del coche, lo del chasquido de la lengua, lo del aserrín,...

En fin, una bonita experiencia donde Pablete nos enseñó todo lo que puede hacer. A ver qué tal la próxima semana...

domingo, 27 de febrero de 2011

Este chicooooo...

El martes de esta semana, Pablo volvió a estar con su seño en el aula. Esta vez no tenía nada de ganas de hacer nada (bueno, esto nos pasa a todos a veces) y no le apetecía colaborar. Pasó casi toda la hora bostezando y jugando por su cuenta, sin hacer ni caso a los juegos y actividades que le proponían. Se enfadaba mucho cuando le intentaban obligar a jugar a algo y estuvo casi todo el tiempo encima de su madre, pidiéndole salir de allí... ¡Este chicoooooo!
Lo único "positivo" de ese día fue que nada más llegar se acordó de lo que le había enseñado su seño de pintar con una tiza en la pizarra. Cogió la tiza y pintó unas líneas verticales (hay una canción sobre la lluvia que se canta mientras pinta). Otro día de esta semana, en casa, le bajamos del trastero una pizarra de alguno de sus hermanos y, tras invitarle a hacerlo, conseguimos que pintara algunas líneas más. Es un gran avance verle "pintar" algo, porque hasta ahora ni siquiera agarraba un boli y pintaba en un cuaderno.
Al final, la pizarra y las tizas están en su habitación, disponibles para cuando le apetezca. Pero por el momento no les ha hecho ni caso... ¡Este chicoooooo!

De todos modos, esta semana ha hecho algunas cosas interesantes (y a veces sorprendentes) que paso a enumerar.

1.- Ha vuelto a cantar la canción del autobús tirolés, de forma espontánea, mirándonos claramente cuando decía el "yihaaaaa". Como nos reíamos mucho y le aplaudíamos, lo repitió unas cuantas veces. Cada vez dice el yihaaaa mejor. Parece un vaquero pequeñín arreando a las vacas.

2.- No sabemos dónde (pensamos que en la guarde o por sí mismo) ha aprendido a chasquear con la lengua. Es algo así como el sonido que se hace para arrear a los caballos, con la boca cerrada. Requiere cierto control de lengua (intentadlo, veréis), pero le debe hacer gracia y lo repite bastante. Un día estábamos cenando con él sentado en la trona, viendo revistas, cuando lo hizo. Su madre y yo nos dimos la vuelta al escucharlo y a él le sorprendió al vernos girar la cabeza a la vez, así que se rió. Siempre se ríe mucho, la verdad. Nosotros también nos reímos. Cuando volvimos a girar la cabeza para seguir cenando y vio que ya no le veíamos, lo volvió a hacer. Volvimos a girar la cabeza rápidamente hacia él y se volvió a reír. Nosotros también. Repetimos el proceso unas... ¿2.000 veces? A lo largo de la semana, cuando le da la bola, lo repite mientras nos mira y, al girar la cabeza rápidamente para mirarle, se ríe con ganas. Da gusto oírle reír así.

3.- Mientras estaba viendo la tele pequeña de la cocina, estaba encima de su trona (y digo encima y no dentro porque estaba más bien como un escalador que ha llegado a la cima de la montaña y está descansando y no como un niño sentado en su trona) con los 3 mandos de la tele (2 de la tele y uno del DVD) alineados. Suele hacer eso, aunque no muchas veces. El hecho es que consiguió una cucharilla y estuvo haciendo el gesto de que cogía comida desde un plato imaginario que coindía con el mando del DVD y se la llevaba a la boca. Lo hizo solo un par de veces, pero cuando vio que le mirábamos, dejó de hacerlo. Aparte de coger el teléfono y llevárselo al oído hasta que oye al ordenador de ONO que dice "No tiene mensajes nuevos", es el único juego simbólico que le hemos visto hacer por el momento. Hasta ahora lo máximo que había hecho con la cucharilla es darme café a mi desde mi taza y golpearla para ver cómo suena.

4.- Ayer nos sorprendió cuando me guiñó un ojo. A pesar de lo sencillo que es, guiñar un ojo es un ejercicio complicado para un niño pequeño. De hecho, hay adultos que no pueden guiñar. Pues me lo guiñó (no sé muy bien por qué, ya que yo no le había guiñado antes a él) perfectamente. La primera vez pensamos que había sido casualidad, sobre todo porque le empecé a guiñar yo a él (yo soy un adulto de los que SÍ saben guiñar ;)), pero no lo repitió. Se reía, pero no repetía. Pero más tarde, sentado en las rodillas de su madre, conmigo al lado, le volví a guiñar y conseguimos vérselo hacer, conscientemente, al menos 3 veces. Cada vez que lo hacía, risas y aplausos. Refuerzo positivo. Por refuerzo positivo que no quede.

5.- Alguna vez conseguimos que, tras hacerle el aserrín-aserrán a él o a sus hermanos (él va a por ellos, sobre todo a por Mario, y los trae a mis rodillas para que se lo haga a ellos), diga el "hike" ese que dice él y que corresponde a "¿y las del Duque?" justo antes de hacer cosquillas. No siempre lo conseguimos, las más de las veces se ríe a carcajadas en vez de decir el "hike" o el "ke", pero para animarle cuando lo hace, las cosquillas son el doble de largas.

En resumen, hemos recuperado algunas cosas que pensábamos que se había olvidado (y no era así) y hemos aprendido algunas nuevas. No son grandes cosas pero, como ya he dicho otras veces, cualquier pequeña cosa nos parece un gran avance.

Eso sí, de hablar, lo que se dice hablar, nada. Por el momento, claro. Mañana, ya veremos ¡Este chicoooooo!

lunes, 21 de febrero de 2011

¡Qué cosas!

Estamos un poco desconcertados. Ya comenté en la anterior entrada que Pablo iba haciendo cositas que nos hacían pensar que íbamos en la buena dirección (¡y muy rápido!), pero ocurre algo curioso. Cuando Pablín aprende a hacer algo (como el yihaaaa del autobús tirolés o el "guaaaapoooo" dicho con su media lengua), vemos que lo practica y lo explota a voluntad. Él decide decirlo y lo hace más o menos siempre igual. Y cuando creemos que ya lo tiene aprendido e interiorizado, unos días después intentamos que lo repita... sin absolutamente ningún éxito. Esto nos desconcierta y no llegamos a saber si es que no quiere hacerlo o que ni se acuerda de ello.

Ayer estuvimos en casa de unos amigos donde vamos un par de veces al mes, los domingos, a visitarlos cuando vamos a Valladolid. En la visita de la semana pasada Pablo estuvo jugando con una casita musical que decía "¡Cuadrado!" o "¡Triángulo!" o "¡Corazón!", según la tecla que pulsaras con la forma correspondiente. También tenía otras teclas para los colores (amarillo, rojo, azul,...) y otras para números y letras. Como Pablo estaba jugando a mi lado, pulsando las teclas y a mi me hacía gracia la forma en que decía "¡Corazón!" o "¡Cuadrado!", yo lo repetía con el mismo tono que el juego, cosa que le hacía mucha gracia a Pablete y se reía a carcajadas. Estuvimos un ratín, él pulsando la tecla del corazón o cuadrado, escuchando los dos cómo lo decía el juego y diciéndolo yo después. Se reía mucho.
Pues ayer domingo estuvimos otra vez en casa de esos amigos. Pablo se fue corriendo a por ese mismo juego y vino donde yo estaba para repetir el "¡Corazón!" o "¡Cuadrado!" y las risas de la semana pasada. Esta vez se cansó antes (o yo repetía con menos gracia las palabras).
Todo esto viene para demostrar que, al menos las cosas que le gustan, Pablo es capaz de recordarlas de una semana a otra, por lo tanto aún es más misterioso el tema que comentaba al principio. No le hemos vuelto a oír decir el yiiiihaaaa ni lo de guaaaaapoooo. ¡Qué cosas!

Para terminar, y para que veáis cómo estamos trabajando con los álbumes de fotos, añado una foto de Pablín mirándolos. Le gusta especialmente el álbum dedicado a sus juguetes. Y en el de las personas, si encuentra a su señorita de la guarde Mari Jose, se queda un buen rato mirándola. A los demás no le hace mucho caso, la verdad.

Seguiremos informando.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Canciones

No sé si será porque ahora nos fijamos más, porque cualquier logro nos parece algo increíble o porque simplemente Pablete está más espabilado, pero hemos notado algunos avances que paso a listar:

- Ayer, al llegar a casa, mientras me cambiaba de ropa, estaba Pablo conmigo en la habitación jugando con sus autobuses rojos. Pulsaba el botón del autobús que canta "tirolés" (o algo así, y ¡al volumen extrafuerte que le ponen los chinos a los juguetes!) y a mi me dio por imitar el canto mirando a Pablo. Él me miraba con su típica sonrisa mientras cantaba. Yo no le dí más importancia hasta que un rato después, en la cocina, seguía jugando con sus autobuses y él ¡cantaba a la vez que el autobús!. Incluso gritaba el "yiiihaaa" del final, con bastante intensidad. Tengo que advertir que decir que "cantaba" no significa nada más que parece que repite los tonos de la canción. Nada, desde luego, de pronunciar lo que dice el chino tirolés, claro. Pero bueno, algo es algo. Lo mejor de todo es que lo repite normamente, incluso cuando estamos mirándole, cosa que le suele poner tímido y no dice ni pío. Hemos grabado en vídeo una de estas actuaciones. A ver si la subo. Ahora, de vez en cuando, se le oye por ahí decir el "yiiiihaaa" cada vez mejor, de tanto practicar.

- También le da por cantar algo parecido a "aserrín-aserrán" cuando se lo hago yo y no lo canto. Hace el sonido parecido y sobre todo, cuando cree que ha llegado el momento, dice algo así como "hike", que corresponde a "¿y las del duque?" para que le haga las cosquillas. He probado unas cuantas veces e incluso cuando le hago el aserrín a alguno de sus hermanos, lo canta si no lo canto yo y dice el "hike" al final.

- Hoy, sentado en su trona, comiendo pan (como siempre), me dio por llamarle "¡guapo!", cosa que le hace reír mucho. Después de repetírselo un par de veces dejé de mirarle y él me llamaba "aaaaooooo", con el mismo tono que se lo digo yo para que le volviera a llamar ¡guapo!. Esta comunicación (el me llama, yo respondo) se ha producido unas cuantas veces, siempre seguida de su risa. Nos ha animado mucho.

- Hoy a mediodía estaba abrazando a Lucho, dándole muchos achuchones y amor, y le dice su madre "¿Le damos el biberón a Lucho?", imitando un poco lo que nos enseñó su seño. Y han cogido un biberón de juguete, ella se lo ha dado a Lucho y luego se lo ha dado a Pablo y él se lo ha dado a Lucho. También Pablo ha intentado darle también el biberón a su madre después y unas cuantas veces más a Lucho. Parece que algo de juego simbólico vamos haciendo...

lunes, 14 de febrero de 2011

Primer día en el aula

Hoy Pablete ha pasado su primer día de "trabajo" en el aula. Ha sido su primera toma de contacto con la sala de logopedia y con la "profe", sobre todo para que ella pueda ver las principales características del niño y empezar a intuir por dónde se puede "tirar" de él.

Hacer torres, cantar canciones. intentar dar el biberón a un muñeco, hacer los sonidos del coche, avión, tren... Pablete se acordaba del primer día con ella, cuando se acercaba el coche a la boca y hacía el sonido correspondiente (el brrrrruuummmmm) e intentaba repetirlo (incluso ponía la boca para hacer el sonido, pero sin decir nada) y le pedía a ella que lo hiciera de nuevo. ¡Qué memoria tiene este chico!

Como había cosas nuevas que le gustaban en la sala intentaba, como siempre, conseguirlas por todos los medios. Y si hay que acercar una silla porque está alto, se acerca y punto.

Pablete le enseñó a la profe el tan-tan-tan-tan----¡despegue! de los Little Einstein y jugaron juntos al aserrín-aserrán aunque no siempre colaboraba y cuando había algo que él no quería hacer, se iba con la música a otra parte. Por ejemplo, en una pizarra la seño iba pintando líneas mientras cantaba una canción, incluso una carretera para un coche, con intención de que Pablo lo imitara. Pablo miraba pero al intentar enseñarle a hacerlo a él, sujetando su mano con la tiza, quitaba la mano. A Pablo le gusta ver hacer cosas pero menos hacerlas él.

Como primera sesión ha estado bien porque Pablo lo ha pasado bien, ha hecho migas con la seño y se sienten cómodos juntos. Y ha estado sonriendo mucho. Es un primer paso bueno. Y después de un primer paso viene otro y luego otro. Y cuando uno se da cuenta, ya está caminando...

Por la parte de "trabajo" en casa, ya tenemos revelando todas las fotos de personas, lugares, objetos y actividades y pronto podremos (esperemos que el jueves como muy tarde) tener los álbumes preparados para verlos con él. A veces, mientras preparábamos las fotos en el ordenador, él se acercaba y se quedaba mirando a la pantalla. Con su dedo íbamos apuntando a las personas que aparecían y decíamos su nombre. Él, como siempre, se deja hacer. A ver cuando tenga los álbumes disponibles si vamos más allá...

jueves, 10 de febrero de 2011

Servicio del Ayuntamiento

Hoy hemos estado con otra psicóloga que nos ha hecho otra entrevista (se ve que esto de entrevistar a los padres con el niño delante es necesario para descartar cualquier problema de relación familiar, digo yo) y nos ha aclarado algunas cosas más.

Por lo visto no tienen todavía claro que sea un "Trastorno general del desarrollo" (TGD), aunque parece que todo apunta a ello. La parte motora y cognoscitiva (jolines la de palabras nuevas que estoy aprendiendo con este tema) es adecuada a su edad y que solo da puntuación baja en la parte comunicativa. Donde más carencias se ve, a excepción del habla, por supuesto, es en las áreas de juego simbólico (no hace nada prácticamente, tan solo llevarse el teléfono a la oreja) y en la de interacción social (no se relaciona de forma espontánea con nadie de su entorno).
De todos modos, día a día vamos viendo progresos, sobre todo en la comunicación (auque no verbal), lo cual nos hace sospechar que lo que tiene es, efectivamente, leve, y que con trabajo diario podemos recuperar el retraso madurativo que tiene.

A partir de la semana que viene, todos los lunes, irá con alguno de nosotros, a un aula donde nos enseñarán a trabajar con él basándonos en su situación actual y en dónde pensamos que podemos llegar pasito a pasito.

Respondiendo a las preguntas de Maritere, decir que no creo que ninguno de nuestros hijos haya sido más tocado, sobado, besado, acunado, achuchado y abrazado que Pablo, ya que Pablete es sencillamente una ricura. Visto desde fuera y dejando aparte lo del habla, es un niño supercariñoso, que no rechaza nunca muestras de cariño (¡compáralo con Mario, que casi hay que pillarle desprevenido para darle un beso!) y que pide que juegues con él, que le persigas, que juegues al juego de las bolas con él... En fin, es no solo un niño super alegre sino una verdadera dulzura. Y sí, a su modo, ríe (muchísimo), llora, se enfada, coge perretas,... aunque de manera un poco limitada.

Por si alguien no lo deduce, realmente no estamos demasiado preocupados con todo esto. Mejor sería decir que sí estamos un poco preocupados pero esperanzados en que Pablín, con nuestra ayuda, logre superar sus dificultades sea un niño (y después adulto) feliz.

Besos

Cosas de Pablo

Hoy hemos estado con el Equipo que nos está mirando por qué Pablete aún no habla nada de nada. Le han hecho una evaluación con sus técnicas y han hablado con el otro Equipo que estuvieron mirándole el otro día. Por lo visto han llegado a un diagnóstico conjunto que es el siguiente (aunque aún no tenemos ningun papel ni informe que podamos leer y que nos lo explique un poco más):

Lo que tiene Pablo se puede catalogar dentro del llamado "Espectro autista" (TEA), en el que se inscriben infinidad de casos más o menos descritos científicamente (Asperger, Tourette, Déficit de atención y muchos otros). Como Pablín es muy pequeño aún, no han podido determinar exactamente en cual de esos tipos está, si es que está en alguno, aunque en todo caso sería con una gravedad muy leve. Como hay que clasificarlo, han decidido poner que tiene un "Trastorno generalizado de desarrollo" (TGD). Esto significa que necesitará a partir de ya mismo cierto apoyo de especialistas (que ya le están dando en la guardería), sobre todo de Logopedia y de Educación Especial. En casa, por nuestra parte, haremos algunas actividades que tratarán de mejorar las habilidades de comunicación; principalmente el desarrollo del habla pero también el señalar con el dedo y comunicación a través de imágenes. Nos han explicado algunas técnicas sencillas, como disponer de un album con fotos de primer plano de personas de su entorno con las que se relaciona habitualmente, cosas de casa (juguetes, galletas, libros...) que reconozca, lugares por los que transita habitualmente (cole, casa, parque) y actividades normales de la vida (comer, dormir, jugar, recoger). Con esas imágenes, viéndolas cada día y preguntándole y estando con él trataremos de que empiece a señalar para pedir y contar cosas que ha hecho o que quiere hacer y esperemos que llegue a pronunciar alguna palabra a base de repetirla.

A partir de septiembre, cuando empiece el cole normal, gracias al informe que nos han hecho, tendremos un apoyo del mismo tipo de profesionales que mencioné anteriormente (Logopeda y Educación Especial) que irán añadidas a su escolarización normal en el mismo cole que sus hermanos. Quedará todavía pendiente, si no lo hemos conseguido durante el verano, el control de esfínteres, por lo que quizá nos toque acudir al cole cada día a cambiarle el pañal (las "Seños" de infantil no están obligadas y llaman a los padres si hay que hacerlo). Afortunadamente por el momento su madre no trabaja fuera de casa y eso no resulta un problema insalvable (aunque sí un poco coñazo). Esperemos que el trabajo con Pablín antes de septiembre dé frutos tempraneros y consigamos algo en este sentido antes de que se incorpore a su vida escolar.

Con todo esto esperamos que Pablete mejore un poco sus habilidades comunicativas y sea capaz de relacionarse más constructivamente con su entorno y pueda, llegado el momento, aprender cosas en el cole cuando le corresponda.

Nada más por ahora. Besos a todos y ya os iremos contando cómo va la cosa.