miércoles, 25 de mayo de 2011

Un "no" y un "¡que rico!" un tanto especiales

Pablo va creciendo. Y la madurez le permite adquirir poco a poco algunas habilidades comunicativas. Algunas las utiliza en contadas ocasiones y luego deja de usarlas, otras parece que las mantiene en "stand-by" hasta que realmente las necesita y entonces vuelven a aparecer.

En el tema de señalar parece que los avances son claros. Por fin, gracias al trabajo en el Centro de Atención Temprana y en casa, ha aprendido que cuando quiere algo que no puede alcanzar, debe señalarlo antes. Lo hace muy claramente cuando pide poner la tele, un trozo de pan que está en la bolsa del pan o llamar al telefonillo del portal cuando volvemos del cole para abra mamá. Incluso señala la bañera cuando quiere bañarse. Aún nos sigue llevando de la mano hasta el lugar concreto donde está lo que quiere pero sabe que debe señalar para pedir y lo hace directamente sin insistir demasiado. Eso parece que lo tiene conseguido. Al menos para las cosas que tiene mucho interés en hacer.

Respecto a la comunicación oral, ultimamente parece que va repitiendo algunas palabras que oye. Al menos el sonido de dichas palabras. En la mayoría de los casos es una mera repetición de un sonido que le parece interesante o le gusta. Es el caso del "oh oh" de los Little Einsteins o el "así" o "aquí" que le decimos cuando le indicamos cómo poner algo o dónde ponerlo, el "hijo" que viene dentro del "Pablo, hijo, ¿qué tal estás?" que alguna vez le decimos. Todas estas repeticiones de sonidos se unen a las que ya tenía de antes como el "muy bien" que utiliza mucho o el "diez" de cuando contamos las escaleras del cole o incluso el "eight" inglés o "huit" francés cuando contamos las escaleras de casa en esos otros idiomas.
Como digo, pensamos que es una simple repetición de un sonido que sabe exactamente en qué momento va (los números o "muy bien" cuando se sienta en el asiento del coche) o sonidos nuevos que le hacen gracia por lo que sea (el "hijo" o el "oh oh") pero que no tienen una función de comunicación concreta. Pero aún así la repetición del sonido es bastante fideligna al original, incluso con el mismo tono que lo oye.

Pero estos días hemos visto una utilización clara del lenguaje para comunicar algo. Y además tuvimos la suerte de poder filmar esos momentos en vídeo. En el que aparece a continuación es un claro "no" cuando no quiere cenar nada (supongo porque no tiene hambre).
A continuación va un ejemplo de que, cuando quiere (y quería porque estaba malo y tenía fiebre) bebe agua solito de la botella, aunque sean pequeñísimos sorbos. Y acompañando a los tragos, un "que rico" con el mismo tono que su madre.

¡Qué chico más majo!


Pablo 20 de mayo 2011

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