Las primeras vece solo se sentaba, sin hacer pis ni ningún esfuerzo para ello, y jugaba un rato con su piano. Pero alguna vez coincidió con que sí tenía ganas y simplemente el pis salió. Tras los refuerzos positivos cuando eso sucedía, fuimos enriqueciendo el momento de sentarse en el orinal añadiendo la lectura de un cuento tipo pop-up "especial de hacer pis" y que solo leíamos en ese sitio. A Pablo también le gustó aquel cuento y, de hecho, lo repite casi de memoria tal y como se lo cuenta su madre. Añadimos algún otro cuento más, de esos con sonidos de animales y colores, y otro más con fotos de lugares que él conoce.... En fin, que tenemos una pequeña biblioteca infantil al lado del orinal. Aprovechamos también que había varios cuentos (además del piano de Pocoyó, que siempre estuvo allí) para reforzar el que diga "Si" o "No" para elegir el cuento que quiere leer, preguntándole "¿Quieres este?" para cada uno de ellos en el momento de cogerlos.
Resumiendo: algunas veces ya pide él ir a hacer pis y dice claramente el "Si" o "No" o "Pocoyó" en función del acompañamiento que quiera mientras está sentado en el orinal. Y ya casi siempre hace pis.
Aquí podéis ver un resumen de la pequeña rutina que tenemos montada en casa
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