domingo, 27 de febrero de 2011

Este chicooooo...

El martes de esta semana, Pablo volvió a estar con su seño en el aula. Esta vez no tenía nada de ganas de hacer nada (bueno, esto nos pasa a todos a veces) y no le apetecía colaborar. Pasó casi toda la hora bostezando y jugando por su cuenta, sin hacer ni caso a los juegos y actividades que le proponían. Se enfadaba mucho cuando le intentaban obligar a jugar a algo y estuvo casi todo el tiempo encima de su madre, pidiéndole salir de allí... ¡Este chicoooooo!
Lo único "positivo" de ese día fue que nada más llegar se acordó de lo que le había enseñado su seño de pintar con una tiza en la pizarra. Cogió la tiza y pintó unas líneas verticales (hay una canción sobre la lluvia que se canta mientras pinta). Otro día de esta semana, en casa, le bajamos del trastero una pizarra de alguno de sus hermanos y, tras invitarle a hacerlo, conseguimos que pintara algunas líneas más. Es un gran avance verle "pintar" algo, porque hasta ahora ni siquiera agarraba un boli y pintaba en un cuaderno.
Al final, la pizarra y las tizas están en su habitación, disponibles para cuando le apetezca. Pero por el momento no les ha hecho ni caso... ¡Este chicoooooo!

De todos modos, esta semana ha hecho algunas cosas interesantes (y a veces sorprendentes) que paso a enumerar.

1.- Ha vuelto a cantar la canción del autobús tirolés, de forma espontánea, mirándonos claramente cuando decía el "yihaaaaa". Como nos reíamos mucho y le aplaudíamos, lo repitió unas cuantas veces. Cada vez dice el yihaaaa mejor. Parece un vaquero pequeñín arreando a las vacas.

2.- No sabemos dónde (pensamos que en la guarde o por sí mismo) ha aprendido a chasquear con la lengua. Es algo así como el sonido que se hace para arrear a los caballos, con la boca cerrada. Requiere cierto control de lengua (intentadlo, veréis), pero le debe hacer gracia y lo repite bastante. Un día estábamos cenando con él sentado en la trona, viendo revistas, cuando lo hizo. Su madre y yo nos dimos la vuelta al escucharlo y a él le sorprendió al vernos girar la cabeza a la vez, así que se rió. Siempre se ríe mucho, la verdad. Nosotros también nos reímos. Cuando volvimos a girar la cabeza para seguir cenando y vio que ya no le veíamos, lo volvió a hacer. Volvimos a girar la cabeza rápidamente hacia él y se volvió a reír. Nosotros también. Repetimos el proceso unas... ¿2.000 veces? A lo largo de la semana, cuando le da la bola, lo repite mientras nos mira y, al girar la cabeza rápidamente para mirarle, se ríe con ganas. Da gusto oírle reír así.

3.- Mientras estaba viendo la tele pequeña de la cocina, estaba encima de su trona (y digo encima y no dentro porque estaba más bien como un escalador que ha llegado a la cima de la montaña y está descansando y no como un niño sentado en su trona) con los 3 mandos de la tele (2 de la tele y uno del DVD) alineados. Suele hacer eso, aunque no muchas veces. El hecho es que consiguió una cucharilla y estuvo haciendo el gesto de que cogía comida desde un plato imaginario que coindía con el mando del DVD y se la llevaba a la boca. Lo hizo solo un par de veces, pero cuando vio que le mirábamos, dejó de hacerlo. Aparte de coger el teléfono y llevárselo al oído hasta que oye al ordenador de ONO que dice "No tiene mensajes nuevos", es el único juego simbólico que le hemos visto hacer por el momento. Hasta ahora lo máximo que había hecho con la cucharilla es darme café a mi desde mi taza y golpearla para ver cómo suena.

4.- Ayer nos sorprendió cuando me guiñó un ojo. A pesar de lo sencillo que es, guiñar un ojo es un ejercicio complicado para un niño pequeño. De hecho, hay adultos que no pueden guiñar. Pues me lo guiñó (no sé muy bien por qué, ya que yo no le había guiñado antes a él) perfectamente. La primera vez pensamos que había sido casualidad, sobre todo porque le empecé a guiñar yo a él (yo soy un adulto de los que SÍ saben guiñar ;)), pero no lo repitió. Se reía, pero no repetía. Pero más tarde, sentado en las rodillas de su madre, conmigo al lado, le volví a guiñar y conseguimos vérselo hacer, conscientemente, al menos 3 veces. Cada vez que lo hacía, risas y aplausos. Refuerzo positivo. Por refuerzo positivo que no quede.

5.- Alguna vez conseguimos que, tras hacerle el aserrín-aserrán a él o a sus hermanos (él va a por ellos, sobre todo a por Mario, y los trae a mis rodillas para que se lo haga a ellos), diga el "hike" ese que dice él y que corresponde a "¿y las del Duque?" justo antes de hacer cosquillas. No siempre lo conseguimos, las más de las veces se ríe a carcajadas en vez de decir el "hike" o el "ke", pero para animarle cuando lo hace, las cosquillas son el doble de largas.

En resumen, hemos recuperado algunas cosas que pensábamos que se había olvidado (y no era así) y hemos aprendido algunas nuevas. No son grandes cosas pero, como ya he dicho otras veces, cualquier pequeña cosa nos parece un gran avance.

Eso sí, de hablar, lo que se dice hablar, nada. Por el momento, claro. Mañana, ya veremos ¡Este chicoooooo!

lunes, 21 de febrero de 2011

¡Qué cosas!

Estamos un poco desconcertados. Ya comenté en la anterior entrada que Pablo iba haciendo cositas que nos hacían pensar que íbamos en la buena dirección (¡y muy rápido!), pero ocurre algo curioso. Cuando Pablín aprende a hacer algo (como el yihaaaa del autobús tirolés o el "guaaaapoooo" dicho con su media lengua), vemos que lo practica y lo explota a voluntad. Él decide decirlo y lo hace más o menos siempre igual. Y cuando creemos que ya lo tiene aprendido e interiorizado, unos días después intentamos que lo repita... sin absolutamente ningún éxito. Esto nos desconcierta y no llegamos a saber si es que no quiere hacerlo o que ni se acuerda de ello.

Ayer estuvimos en casa de unos amigos donde vamos un par de veces al mes, los domingos, a visitarlos cuando vamos a Valladolid. En la visita de la semana pasada Pablo estuvo jugando con una casita musical que decía "¡Cuadrado!" o "¡Triángulo!" o "¡Corazón!", según la tecla que pulsaras con la forma correspondiente. También tenía otras teclas para los colores (amarillo, rojo, azul,...) y otras para números y letras. Como Pablo estaba jugando a mi lado, pulsando las teclas y a mi me hacía gracia la forma en que decía "¡Corazón!" o "¡Cuadrado!", yo lo repetía con el mismo tono que el juego, cosa que le hacía mucha gracia a Pablete y se reía a carcajadas. Estuvimos un ratín, él pulsando la tecla del corazón o cuadrado, escuchando los dos cómo lo decía el juego y diciéndolo yo después. Se reía mucho.
Pues ayer domingo estuvimos otra vez en casa de esos amigos. Pablo se fue corriendo a por ese mismo juego y vino donde yo estaba para repetir el "¡Corazón!" o "¡Cuadrado!" y las risas de la semana pasada. Esta vez se cansó antes (o yo repetía con menos gracia las palabras).
Todo esto viene para demostrar que, al menos las cosas que le gustan, Pablo es capaz de recordarlas de una semana a otra, por lo tanto aún es más misterioso el tema que comentaba al principio. No le hemos vuelto a oír decir el yiiiihaaaa ni lo de guaaaaapoooo. ¡Qué cosas!

Para terminar, y para que veáis cómo estamos trabajando con los álbumes de fotos, añado una foto de Pablín mirándolos. Le gusta especialmente el álbum dedicado a sus juguetes. Y en el de las personas, si encuentra a su señorita de la guarde Mari Jose, se queda un buen rato mirándola. A los demás no le hace mucho caso, la verdad.

Seguiremos informando.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Canciones

No sé si será porque ahora nos fijamos más, porque cualquier logro nos parece algo increíble o porque simplemente Pablete está más espabilado, pero hemos notado algunos avances que paso a listar:

- Ayer, al llegar a casa, mientras me cambiaba de ropa, estaba Pablo conmigo en la habitación jugando con sus autobuses rojos. Pulsaba el botón del autobús que canta "tirolés" (o algo así, y ¡al volumen extrafuerte que le ponen los chinos a los juguetes!) y a mi me dio por imitar el canto mirando a Pablo. Él me miraba con su típica sonrisa mientras cantaba. Yo no le dí más importancia hasta que un rato después, en la cocina, seguía jugando con sus autobuses y él ¡cantaba a la vez que el autobús!. Incluso gritaba el "yiiihaaa" del final, con bastante intensidad. Tengo que advertir que decir que "cantaba" no significa nada más que parece que repite los tonos de la canción. Nada, desde luego, de pronunciar lo que dice el chino tirolés, claro. Pero bueno, algo es algo. Lo mejor de todo es que lo repite normamente, incluso cuando estamos mirándole, cosa que le suele poner tímido y no dice ni pío. Hemos grabado en vídeo una de estas actuaciones. A ver si la subo. Ahora, de vez en cuando, se le oye por ahí decir el "yiiiihaaa" cada vez mejor, de tanto practicar.

- También le da por cantar algo parecido a "aserrín-aserrán" cuando se lo hago yo y no lo canto. Hace el sonido parecido y sobre todo, cuando cree que ha llegado el momento, dice algo así como "hike", que corresponde a "¿y las del duque?" para que le haga las cosquillas. He probado unas cuantas veces e incluso cuando le hago el aserrín a alguno de sus hermanos, lo canta si no lo canto yo y dice el "hike" al final.

- Hoy, sentado en su trona, comiendo pan (como siempre), me dio por llamarle "¡guapo!", cosa que le hace reír mucho. Después de repetírselo un par de veces dejé de mirarle y él me llamaba "aaaaooooo", con el mismo tono que se lo digo yo para que le volviera a llamar ¡guapo!. Esta comunicación (el me llama, yo respondo) se ha producido unas cuantas veces, siempre seguida de su risa. Nos ha animado mucho.

- Hoy a mediodía estaba abrazando a Lucho, dándole muchos achuchones y amor, y le dice su madre "¿Le damos el biberón a Lucho?", imitando un poco lo que nos enseñó su seño. Y han cogido un biberón de juguete, ella se lo ha dado a Lucho y luego se lo ha dado a Pablo y él se lo ha dado a Lucho. También Pablo ha intentado darle también el biberón a su madre después y unas cuantas veces más a Lucho. Parece que algo de juego simbólico vamos haciendo...

lunes, 14 de febrero de 2011

Primer día en el aula

Hoy Pablete ha pasado su primer día de "trabajo" en el aula. Ha sido su primera toma de contacto con la sala de logopedia y con la "profe", sobre todo para que ella pueda ver las principales características del niño y empezar a intuir por dónde se puede "tirar" de él.

Hacer torres, cantar canciones. intentar dar el biberón a un muñeco, hacer los sonidos del coche, avión, tren... Pablete se acordaba del primer día con ella, cuando se acercaba el coche a la boca y hacía el sonido correspondiente (el brrrrruuummmmm) e intentaba repetirlo (incluso ponía la boca para hacer el sonido, pero sin decir nada) y le pedía a ella que lo hiciera de nuevo. ¡Qué memoria tiene este chico!

Como había cosas nuevas que le gustaban en la sala intentaba, como siempre, conseguirlas por todos los medios. Y si hay que acercar una silla porque está alto, se acerca y punto.

Pablete le enseñó a la profe el tan-tan-tan-tan----¡despegue! de los Little Einstein y jugaron juntos al aserrín-aserrán aunque no siempre colaboraba y cuando había algo que él no quería hacer, se iba con la música a otra parte. Por ejemplo, en una pizarra la seño iba pintando líneas mientras cantaba una canción, incluso una carretera para un coche, con intención de que Pablo lo imitara. Pablo miraba pero al intentar enseñarle a hacerlo a él, sujetando su mano con la tiza, quitaba la mano. A Pablo le gusta ver hacer cosas pero menos hacerlas él.

Como primera sesión ha estado bien porque Pablo lo ha pasado bien, ha hecho migas con la seño y se sienten cómodos juntos. Y ha estado sonriendo mucho. Es un primer paso bueno. Y después de un primer paso viene otro y luego otro. Y cuando uno se da cuenta, ya está caminando...

Por la parte de "trabajo" en casa, ya tenemos revelando todas las fotos de personas, lugares, objetos y actividades y pronto podremos (esperemos que el jueves como muy tarde) tener los álbumes preparados para verlos con él. A veces, mientras preparábamos las fotos en el ordenador, él se acercaba y se quedaba mirando a la pantalla. Con su dedo íbamos apuntando a las personas que aparecían y decíamos su nombre. Él, como siempre, se deja hacer. A ver cuando tenga los álbumes disponibles si vamos más allá...

jueves, 10 de febrero de 2011

Servicio del Ayuntamiento

Hoy hemos estado con otra psicóloga que nos ha hecho otra entrevista (se ve que esto de entrevistar a los padres con el niño delante es necesario para descartar cualquier problema de relación familiar, digo yo) y nos ha aclarado algunas cosas más.

Por lo visto no tienen todavía claro que sea un "Trastorno general del desarrollo" (TGD), aunque parece que todo apunta a ello. La parte motora y cognoscitiva (jolines la de palabras nuevas que estoy aprendiendo con este tema) es adecuada a su edad y que solo da puntuación baja en la parte comunicativa. Donde más carencias se ve, a excepción del habla, por supuesto, es en las áreas de juego simbólico (no hace nada prácticamente, tan solo llevarse el teléfono a la oreja) y en la de interacción social (no se relaciona de forma espontánea con nadie de su entorno).
De todos modos, día a día vamos viendo progresos, sobre todo en la comunicación (auque no verbal), lo cual nos hace sospechar que lo que tiene es, efectivamente, leve, y que con trabajo diario podemos recuperar el retraso madurativo que tiene.

A partir de la semana que viene, todos los lunes, irá con alguno de nosotros, a un aula donde nos enseñarán a trabajar con él basándonos en su situación actual y en dónde pensamos que podemos llegar pasito a pasito.

Respondiendo a las preguntas de Maritere, decir que no creo que ninguno de nuestros hijos haya sido más tocado, sobado, besado, acunado, achuchado y abrazado que Pablo, ya que Pablete es sencillamente una ricura. Visto desde fuera y dejando aparte lo del habla, es un niño supercariñoso, que no rechaza nunca muestras de cariño (¡compáralo con Mario, que casi hay que pillarle desprevenido para darle un beso!) y que pide que juegues con él, que le persigas, que juegues al juego de las bolas con él... En fin, es no solo un niño super alegre sino una verdadera dulzura. Y sí, a su modo, ríe (muchísimo), llora, se enfada, coge perretas,... aunque de manera un poco limitada.

Por si alguien no lo deduce, realmente no estamos demasiado preocupados con todo esto. Mejor sería decir que sí estamos un poco preocupados pero esperanzados en que Pablín, con nuestra ayuda, logre superar sus dificultades sea un niño (y después adulto) feliz.

Besos

Cosas de Pablo

Hoy hemos estado con el Equipo que nos está mirando por qué Pablete aún no habla nada de nada. Le han hecho una evaluación con sus técnicas y han hablado con el otro Equipo que estuvieron mirándole el otro día. Por lo visto han llegado a un diagnóstico conjunto que es el siguiente (aunque aún no tenemos ningun papel ni informe que podamos leer y que nos lo explique un poco más):

Lo que tiene Pablo se puede catalogar dentro del llamado "Espectro autista" (TEA), en el que se inscriben infinidad de casos más o menos descritos científicamente (Asperger, Tourette, Déficit de atención y muchos otros). Como Pablín es muy pequeño aún, no han podido determinar exactamente en cual de esos tipos está, si es que está en alguno, aunque en todo caso sería con una gravedad muy leve. Como hay que clasificarlo, han decidido poner que tiene un "Trastorno generalizado de desarrollo" (TGD). Esto significa que necesitará a partir de ya mismo cierto apoyo de especialistas (que ya le están dando en la guardería), sobre todo de Logopedia y de Educación Especial. En casa, por nuestra parte, haremos algunas actividades que tratarán de mejorar las habilidades de comunicación; principalmente el desarrollo del habla pero también el señalar con el dedo y comunicación a través de imágenes. Nos han explicado algunas técnicas sencillas, como disponer de un album con fotos de primer plano de personas de su entorno con las que se relaciona habitualmente, cosas de casa (juguetes, galletas, libros...) que reconozca, lugares por los que transita habitualmente (cole, casa, parque) y actividades normales de la vida (comer, dormir, jugar, recoger). Con esas imágenes, viéndolas cada día y preguntándole y estando con él trataremos de que empiece a señalar para pedir y contar cosas que ha hecho o que quiere hacer y esperemos que llegue a pronunciar alguna palabra a base de repetirla.

A partir de septiembre, cuando empiece el cole normal, gracias al informe que nos han hecho, tendremos un apoyo del mismo tipo de profesionales que mencioné anteriormente (Logopeda y Educación Especial) que irán añadidas a su escolarización normal en el mismo cole que sus hermanos. Quedará todavía pendiente, si no lo hemos conseguido durante el verano, el control de esfínteres, por lo que quizá nos toque acudir al cole cada día a cambiarle el pañal (las "Seños" de infantil no están obligadas y llaman a los padres si hay que hacerlo). Afortunadamente por el momento su madre no trabaja fuera de casa y eso no resulta un problema insalvable (aunque sí un poco coñazo). Esperemos que el trabajo con Pablín antes de septiembre dé frutos tempraneros y consigamos algo en este sentido antes de que se incorpore a su vida escolar.

Con todo esto esperamos que Pablete mejore un poco sus habilidades comunicativas y sea capaz de relacionarse más constructivamente con su entorno y pueda, llegado el momento, aprender cosas en el cole cuando le corresponda.

Nada más por ahora. Besos a todos y ya os iremos contando cómo va la cosa.