No sé si será porque ahora nos fijamos más, porque cualquier logro nos parece algo increíble o porque simplemente Pablete está más espabilado, pero hemos notado algunos avances que paso a listar:
- Ayer, al llegar a casa, mientras me cambiaba de ropa, estaba Pablo conmigo en la habitación jugando con sus autobuses rojos. Pulsaba el botón del autobús que canta "tirolés" (o algo así, y ¡al volumen extrafuerte que le ponen los chinos a los juguetes!) y a mi me dio por imitar el canto mirando a Pablo. Él me miraba con su típica sonrisa mientras cantaba. Yo no le dí más importancia hasta que un rato después, en la cocina, seguía jugando con sus autobuses y él ¡cantaba a la vez que el autobús!. Incluso gritaba el "yiiihaaa" del final, con bastante intensidad. Tengo que advertir que decir que "cantaba" no significa nada más que parece que repite los tonos de la canción. Nada, desde luego, de pronunciar lo que dice el chino tirolés, claro. Pero bueno, algo es algo. Lo mejor de todo es que lo repite normamente, incluso cuando estamos mirándole, cosa que le suele poner tímido y no dice ni pío. Hemos grabado en vídeo una de estas actuaciones. A ver si la subo. Ahora, de vez en cuando, se le oye por ahí decir el "yiiiihaaa" cada vez mejor, de tanto practicar.
- También le da por cantar algo parecido a "aserrín-aserrán" cuando se lo hago yo y no lo canto. Hace el sonido parecido y sobre todo, cuando cree que ha llegado el momento, dice algo así como "hike", que corresponde a "¿y las del duque?" para que le haga las cosquillas. He probado unas cuantas veces e incluso cuando le hago el aserrín a alguno de sus hermanos, lo canta si no lo canto yo y dice el "hike" al final.
- Hoy, sentado en su trona, comiendo pan (como siempre), me dio por llamarle "¡guapo!", cosa que le hace reír mucho. Después de repetírselo un par de veces dejé de mirarle y él me llamaba "aaaaooooo", con el mismo tono que se lo digo yo para que le volviera a llamar ¡guapo!. Esta comunicación (el me llama, yo respondo) se ha producido unas cuantas veces, siempre seguida de su risa. Nos ha animado mucho.
- Hoy a mediodía estaba abrazando a Lucho, dándole muchos achuchones y amor, y le dice su madre "¿Le damos el biberón a Lucho?", imitando un poco lo que nos enseñó su seño. Y han cogido un biberón de juguete, ella se lo ha dado a Lucho y luego se lo ha dado a Pablo y él se lo ha dado a Lucho. También Pablo ha intentado darle también el biberón a su madre después y unas cuantas veces más a Lucho. Parece que algo de juego simbólico vamos haciendo...
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