domingo, 11 de diciembre de 2011

Torres de 5

Una de las pruebas típicas para comprobar el desarrollo de los niños es hacer torres con piezas de juegos de construcción. Se trata con ello de ver cuáles son sus habilidades motoras, gruesas y finas, en la manipulación de piezas, y la coordinación mano-ojo para colocarlas adecuadamente en torre. Evaluando la habilidad en la manipulación y colocación de piezas y la altura de la torre, se puede estimar si el desarrollo mental del niño corresponde al de su edad física o no.
Pablo nunca ha sido bueno ni malo en ello, aunque lo que más le guste sea tirar la torre en lugar de construirla. Por eso, cuando ya tiene una torre que "apetece" tirar, no duda en hacerlo, aunque su habilidad manual y mental fuera suficiente para seguir construyéndola.

El otro día estuvimos en la sala de espera del hospital donde le hacían pruebas de alergia a su hermano mayor. Como suele haber muchos niños, tienen una zona especial para ellos, donde hay algunos juguetes, libros y espacio para que la espera sea más llevadera. Aunque lo primero que cogió Pablo fue el tren (¡cómo no!) y le pegó unos cuantos viajes por la sala, enseguida cogió el cubo de piezas de construcción y se puso a hacer torres por sí mismo. Aquí veis qué tal se le dio.

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